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De las primeras cosas que me llamaron la atención cuando llegué a vivir a Barcelona fue el hecho de que en la gran mayoría de los supermercados cobraran por las bolsas plásticas. Desde entonces han pasado muchas cosas y muchos viajes de por medio.
Hoy en día hay varios países que al haber aumentando los impuestos a las bolsas plásticas han logrado disminuir su consumo (Irlanda) y algunos otros han ido mas allá y han llegado a prohibir su uso.
¿Pero, porqué es tan importante limitar las bolsas plásticas?
Porque para su fabricación se necesita como materia prima polietileno, un termoplástico que se obtiene del petróleo, el cual es un recurso no renovable y que tanto conflicto de intereses genera hoy en día.
Porque además está todo el impacto medio ambiental que provocan, ya que al ser pequeñas y livianas llegan a lugares tan diversos como océanos, humedales, campos, etc, donde miles de animales mueren al confundirlas con comida y tragarlas.
Porque el plástico es un material no biodegradable, con lo que estará ahí por cientos de años contaminando las tierras y mezclándose en el ciclo vital de muchos ecosistemas.
Es cierto que se habla del reciclaje, pero en este caso es más costoso reciclar una bolsa plástica que producir una nueva. Es decir, es más fácil hacerla que re-usarla.
Al llevar tu propia bolsa de tela al super o cuando vas de compras, no solo ayudas a disminuir la fabricación de las bolsas plásticas comunes, sino que se elimina el gran problema que hay en torno a su reciclaje e impacto negativo en el medio ambiente.
Como en todo, tenemos que tomar conciencia y cambiar nuestros hábitos. En este caso podemos simplemente no aceptar bolsas con cada producto que compramos y tratar de re-utilizar las bolsas que ya existen en nuestro hogar o en su efecto llevar bolsas de tela cuando vamos al supermercado.
Hoy en día las bolsas de tela existen en la gran mayoría de países, hay de todos los modelos y colores (lo mismo dije de los pañales lavables, jeje) y también tamaños, algunos diseños hasta son parte de la moda.
El cambio que tenemos que hacer no es nada drástico ni complicado, al contrario, es mucho más fácil llevar una bolsa grande de tela, o dos, que cargar con 15 bolsas de plástico en cada compra, por eso invito a todos a tomar conciencia y llevar su bolsa!
Cada niño usa un promedio de 5000 pañales en sus primeros años de vida.
Me imagino esos 5000 pañales en el jardín de casa o en el parque donde juega Celeste... y peor aún, a veces me imagino que estarán ahí por unos 500 años!!! (es el tiempo que demora en degradarse un pañal desechable común). Probablemente cuando nazcan sus bisnietos los pañales todavía estarán ahí. Si los ponemos uno al lado de otro cubrirían una superficie de 15 km2!!! Lo que hay que pensar es que no porque no veas esa basura, la basura no existe.
Después de 1 año y 8 meses usando pañales ecológicos (lavables o "real nappies") aún no paro de encontrarles beneficios:
1ro : menor impacto ambiental.
2do : te puedes ahorrar hasta 500 euros por año y sin contar que pueden ser reutilizados por un segundo, tercer bebé, con lo que sigues y sigues ahorrando.
3ro : más sano para la piel de tu hijo, ya que sus materiales no contienen químicos y por lo general son hechos de fibras naturales, como los que usa Celeste que son de fibra de bambú (sus lindos bamboozles).
Ok, ya se que ahora viene la parte donde los que defienden los desechables dicen que no hay tiempo, que los pañales lavables son difíciles de usar y un sinfín de excusas. Sólo puedo decir que una vez que adquieres la práctica y el hábito de usarlos, nada es tan dramático como lo pintan, sino vean lo sencillo que es:
Además hoy en día puedes encontrar de todos colores y formas en casi todos los países (lo comprobé después de "googlear" tan solo un par de minutos), sino internet tiene la maravilla que te permite comprar sin moverte de tu casa.
Bueno, y si la pereza es lo tuyo o andas de viaje, hasta hay desechables hechos con materiales 100% biodegradables que también se pueden comprar por internet.
Por mi parte me siento muy feliz de estar haciendo algo que aporta a un mejor medio ambiente y también por haber influenciado al menos a una persona, y ella a su vez a una amiga... quién sabe, tal vez la cadena pueda continuar. Si no lo hacemos nosotros hoy seguro lo harán nuestros hijos mañana: La cultura del "usar y botar" is over!
Celeste esta con hambre, vamos al living y en mis brazos le doy un yoghurt líquido, apenas termina me pide que le ponga la tapa al frasco plástico; sale caminando decidida de la habitación. Pensé que lo usaría para jugar con su juego de té; pero como demora, voy detrás de ella y la encuentro en la cocina frente a la caja negra donde reciclamos los plásticos, intentando levantar la tapa, para botar ahí el frasco vacío.
El gesto de Celeste no sólo me hizo pensar en lo increíble que una personita de 1 año y medio ya tenga asimilado algo tan simple como reciclar; sino también en la tremenda responsabilidad de nosotros como adultos en cambiar muchos de nuestros hábitos aprendidos durante años para así darles el ejemplo, en cosas que ellos ya aprenderán de otra manera. Si para ello es necesario reeducarnos, cambiar hábitos y rutinas, habrá que hacerlo YA!
Por eso comienzo este blog, con la idea de compartir nuestras experiencias cotidianas, rutinarias, en actos simples que requieren una mayor conciencia ecológica.
¿Si una personita de 18 meses puede hacerlo; como nosotros adultos conscientes no seremos capaces de hacer algo? Invito a dejar de lado la flojera, pereza o comodidad e ir realizando pequeños cambios que pueden tener grandes consecuencias.